Toda tú, toda yo, todas nosotras somos unas bellezas.
«Chonguitas: masculinidades de niñas»
13 abrInquietudes, preocupaciones, pasiones compartidas y una foto alimentaron la idea de este proyecto que hoy llega a su concreción y se materializa en este libro virtual: Chonguitas, masculinidades de niñas.
Como dijimos en la convocatoria, nos interesada rememorar nuestras infancias “masculinas”; visibilizar, recuperar y exhumar esas infancias masculinizadas en cuerpos asignados como niñas. Queríamos celebrar nuestras infancias chonguitas, marcadas por la estigmatización, el rechazo, la hostilidad, pero también, y fundamentalmente, cargada de deseos. No buscábamos continuidades ni coherencias sino revelar señales, huellas, rastros, marcas, cortes, cicatrices, pistas, residuos, vestigios, como un trabajo arqueológico de masculinidades no hegemónicas.
+ Título: Voces de hombres por la igualdad. Compiladoras: Fabi Tron y Valeria Flores. Género: Ensayo. País: Argentina. Año: 2013.
«Ataque de risa»
1 feb
En un país que se encuentra en medio de un conflicto armado desde hace varias décadas, Andrea Echeverri, vocalista de Aterciopelados, acompañada de su pequeña hija Milagros, nos entrega esta canción que hace que la paz suene divertida.
Después de escucharla, estamos seguras que tú también tendrás un ataque de risa y serás víctima de una invasión de sonrisas.
Sólo ellas en el escenario
16 eneEn el año 1603, en el lejano Japón, la sacerdotisa Izumo no Okuni comenzó a realizar un nuevo estilo de danza dramática a orillas del río, marcando así la pauta para la creación de lo que se conocería como teatro Kabuki. Éste se popularizó con rapidez y comenzaron a surgir muchos grupos, todos compuestos por mujeres expertas en este arte que interpretaban tanto roles masculinos como femeninos.
Sin embargo, en el año 1629, el shogun Tokugawa Iemitsu prohibió que las mujeres participaran del teatro Kabuki para combatir la prostitución, debido a que gran parte de ellas se dedicaban a ofrecer servicios sexuales fuera de escena. Aunque la intención inicial era destruir esta forma de arte, su popularidad ya se había extendido, es por ello que desde esta fecha el elenco para las obras del teatro Kabuki está compuesto únicamente por hombres.
Casi tres siglos después, en el año 1914, Ichizo Kobayasahi, dueño de una importante compañía de ferrocarriles, funda el Takarazuka Revue -y más adelante, la escuela de música adjunta a ésta -modo de atracción para los turistas. Contraponiéndose al tradicional teatro Kabuki, Ichizo decide fundar esta compañía musical compuesta solo por mujeres.
Cada año la Escuela de Música Takarazuka acoge exclusivamente a jovencitas de 15 a 18 años y las entrena rigurosamente para que brillen en el escenario. Durante dos años se les instruye en diversos tipos de danza y demás artes escénicas. Al finalizar sus estudios se les asigna a una de las cinco compañías según sus habilidades (Flor, Luna, Nieve, Estrella y Cosmos).
Con trajes coloridos, maquillaje extravagante y bailes al más puro estilo de Hollywood, el Takarazuka Revue ha logrado capturar el corazón de muchas personas, mayoritariamente mujeres, tanto en su país natal como alrededor del mundo.
«Ca foscari»
19 oct
Fotografía de Zanele Muholi
Te amo como mi semejante
mi igual mi parecida
de esclava a esclava
parejas en la subversión
al orden domesticado.
Te amo esta y otras noches
con las señas de identidad
cambiadas
como alegremente cambiamos nuestras ropas
y tu vestido es el mío
y mis sandalias son las tuyas
como mi seno
es tu seno
y tus antepasadas son las mías.
Hacemos el amor incestuosamente
escandalizando a los peces
y a los buenos ciudadanos de este
y de todos los partidos.
A la mañana, en el desayuno,
cuando las cosas lentamente vayan despertando
llamaré por mi nombre
y tú contestarás
alegre,
mi igual, mi hermana, mi semejante.
Cristina Peri Rossi
(Uruguay, 1941)








