Chicas Malas

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FeminiCine: películas y documentales feministas

1 abr

Post 507 - Feminicine películas y documentales feministas

En el cine las mujeres no sólo se lucen delante de las cámaras sino también detrás de ellas, no son sólo musas, también son creadoras; no sólo pueden realizar papeles secundarios, sino también encarnar los roles protagónicos. FeminiCine es una lista de películas y documentales feministas en los que las mujeres son las dueñas y señoras de la pantalla grande.

PELÍCULAS

A

Ágora (2009): Alejandro Amenábar, España.

Alicia en el País de las Maravillas (Alice in Wonderland, 2010): Tim Burton, Estados Unidos.

Annie (1982): John Huston, Estados Unidos.

B

Billy Eliot (2000):  Stephen Daldry, Reino Unido.

C

Cambio de hábito (Sister act, 1992): Emile Ardolino, Estados Unidos.

D

Divergente (Divergent, 2014): Neil Burger, Estados Unidos.

E

El cisne negro (Black swan, 2010): Darren Aronofsky, Estados Unidos.

El laberinto del fauno (2006): Guillermo del Toro, España.

El sueño de Walt (Saving Mr. Banks, 2013): John Lee Hancock Estados Unidos.

Escritores de la libertad (Freedom writers, 2007): Richard LaGravenese, Estados Unidos.

F

Flashdance (1983): Adrian Lyne, Estados Unidos.

G

H

Hard candy (2005), David Slade, Estados Unidos.

Henry y June (Henry & June, 1990): Philip Kaufman, Estados Unidos

Historias cruzadas (The help, 2011): Tate Taylor, Estados Unidos.

I

Inocencia interrumpida (Girl, Interrupted, 1999): James Mangold, Estados Unidos.

J

Juno (2007): Jason Reitman, Estados Unidos.

K

Kill Bill I (2003): Quentin Tarantino, Estados Unidos.

Kill Bill II (2004): Quentin Tarantino, Estados Unidos.

L

La boda de Muriel (1994): P.J. Hogan, Australia.

La pianista (La pianiste, 2001): Michael Haneke, Austria.

La sonrisa de Mona Lisa (Mona Lisa smile, 2003): Mike Newell, Estados Unidos.

Las malas intenciones (2011): Rosario García-Montero, Perú.

Las brujas de Eastwood (The witches of Eastwick, 1987): George Miller, Estados Unidos.

Las mujeres perfectas (The Stepford wives, 2004): Frank Oz, Estados Unidos.

Leonera (2008): Pablo Trapero, Argentina.

Little Miss Sunshine (2006): Jonathan Dayton y Valerie Faris, Estados Unidos.

Los hombres que no amaban a las mujeres (Män som hatar kvinnor, 2009): Niels Arden Oplev, Suecia.

Los juegos del hambre (The hunger games, 2012): Gary Ross

Los muchachos no lloran (Boys don’t cry, 1999): Kimberly Peirce, Estados Unidos.

M

Made in Dagenham (2010): Nigel Cole, Reino Unido.

Magnolias de acero (2012): Kenny Leon, Estados Unidos.

Maléfica (Maleficent, 2014): Robert Stromberg, Estados Unidos.

Mary Poppins (1964): Robert Stevenson, Estados Unidos.

Million dollar baby (2004): Clint Eastwood, Estados Unidos.

Mujercitas (Little women, 1994): Gillian Armstrong, Estados Unidos.

N

Nunca más (Enough, 2002): Michael Apted, Estados Unidos.

Ñ

O

Ojos grandes (Big eyes, 2014): Tim Burton, Estados Unidos.

P

Perdida (Gone girl, 2014): David Fincher, Estados Unidos.

Q

R

Rosario Tijeras (2005): Emilio Maillé, Colombia.

S

Secretos peligrosos (The whistleblower, 2010): Larysa Kondracki, Canadá.

Somewhere (2010): Sofia Coppola, Estados Unidos.

T

Tenemos que hablar de Kevin (We need to talk about Kevin, 2011): Lynne Ramsay, Reino Unido.

Thelma y Louise (1991): Ridley Scott, Estados Unidos.

The Runaways (2010): Floria Sigismondi, Estados Unidos.

Transamérica (Transamerica, 2005): Duncan Tucker, Estados Unidos.

Triste San Valentín (Blue Valentine, 2010): Derek Cianfrance, Estados Unidos.

U

V

Valiente (Brave, 2012): Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell, Estados Unidos.

W

X

Y

Z

DOCUMENTALES

Atraso menstrual

Brujas, cine y feminismo

El clítoris, ese gran desconocido

El feminismo me cagó la vida

Gordofobia

La escuela del silencio 

La guerra contra las mujeres

La luna en ti

La noche de Jhinna

Masturbación femenina

MIAU: Movimiento Insurrecto por la Autonomía de Una misma 

Miss Escaparate

Regarding Susan Sontag

Vientre de mujer

Yo decido: El tren de la libertad

 

«Nuestra»

30 mar
Post 506 - Nuestra

Period (Rupi and Prabh Kaur)

 

La menstruación
entraña en su goteo
la verdadera historia de cada mujer.
Sabe de sus preludios
de los placeres iniciales
y de amargos secretos;
aquel primer dolor
o aquel presagio,
el miedo al abandono,
los temblores,
el deseo logrado
o la desgana.
Es la señal de identidad
la savia roja
que forja en dulce yunque
cóncavos recipientes
para alojar la música.

Surca el valle secreto
baja por la hondonada
y esculpe los pezones
de ínfima cordillera.
Amanece la vida
al silenciar su llanto.
Y un orgullo creciente
mece las nueve lunas.

De a poco, las mujeres,
vencimos el mutismo
y nos fuimos nombrando.
Sin pudor, con coraje.

Palabras luminosas,
vitales,
femeninas.

Olga Liliana Reinoso

(Argentina, 1951)

*Blog de la autora

Pelea como una mujer y baila como un niño

27 mar

Post 505 - Pelea como una mujer y baila como un niño

¿Qué tienen en común una mujer de 31 años que decide dedicarse al boxeo y un niño de 11 años que quiere bailar ballet? En Million dollar baby, Maggie es una mesera que ahorra todas las propinas que recibe para pagar su membresía en un gimnasio de boxeo, cuyo dueño se niega a entrenarla sólo porque es mujer. En Billy Elliot, Billy tiene que practicar ballet a escondidas de su padre y de su hermano mayor porque sabe que ellos se molestarán si descubren que a él le gusta bailar entre niñas vestidas con tutú.

En estas películas, ambos personajes tienen que enfrentarse a los estereotipos sexistas de ambientes que le son hostiles o que les resultan extraños sólo por el género al cual ellos pertenecen. Pero tanto Maggie como Billy no se rinden y, armados de su valentía y su rebeldía, rompen con los esquemas establecidos por los demás a la par que aprenden algunas lecciones sobre la persecución de los sueños y sobre la importancia de desobedecer cuando lo que se nos impone desde afuera es algo que va en contra de nosotros mismos.

Desde hace un par de años atrás, cuando comencé a admirar a Bruce Lee -tanto por su grandiosa destreza física como por su brillante inteligencia- no he vuelto a mirar ninguna disciplina física, sea artística o deportiva, de la misma manera.

Luego de ver algunas películas de Lee y algunos documentales sobre su vida, pude entender que él era mucho más que un extraordinario deportista, era también un destacado intelectual. Él era un sabio maestro del autoconocimiento. A través de las artes marciales había desarrollado su fuerza exterior y también su fuerza interior y cada enfrentamiento con uno o varios de sus contrincantes era una metáfora de los desafíos o dificultades que una persona tiene que enfrentar a lo largo de su vida.

Es así que sus aprendizajes a nivel físico se convertían en enseñanzas a nivel psíquico y creo que esto se aplica a cualquier otra disciplina deportiva o artística como el boxeo o el ballet por más distintas que estas puedan parecer entre sí.

Ser fuerte no es suficiente

Pelea como una mujer1

- Pensé que tal vez estaría interesado en entrenarme.

- Yo no entreno chicas.

- Tal vez debería hacerlo. Los que me ven pelear dicen que soy fuerte.

- Niña, ser fuerte no es suficiente.

Este diálogo inicial bastó para que no pudiera dejar de ver Million dollar baby. Cuando Frankie Dunn le dice -en torno burlón- a Maggie Fitzgerald: Niña, ser fuerte no es suficiente, esa frase resonó en mí de alguna manera que en ese momento no supe explicar, pero que al final de la película comprendí a qué se debía.

La historia de una mujer treintañera, pobre, solitaria y a quien su familia menosprecia puede resultar conmovedora pero si esa misma mujer tiene una meta en mente y no hay nadie que pueda convencerla de que no logrará lo que se propone, su historia ya no sólo es conmovedora sino que también resulta inspiradora.

Eso es lo que ocurre con Maggie: está decidida a convertirse en campeona de boxeo profesional pero para lograrlo tiene que aprender la primera lección que Frankie sintetiza en esa frase: ser fuerte no es suficiente. Pero no sólo no es suficiente para el boxeo, sino que no es suficiente para enfrentar la vida, menos aún si eres una mujer.

A lo largo de la cinta, la protagonista aprende a pelear, desarrolla técnicas, asimila estrategias que le servirán para moverse mejor, para atacar, para protegerse, para aceptar sus derrotas y para vencer. El boxeo, ese espacio masculino en el cual es recibida con hostilidad por los hombres que la rodean, es una metáfora del mundo en el que vivimos: un mundo que no está hecho para las mujeres y en donde es necesario ganar en el ring para obtener el respeto de tus oponentes.

Pelea como una mujer2

Siendo Maggie una extraña a quien nadie en el gimnasio recibe con los brazos abiertos, es Frankie quien le enseña las reglas del juego. Él es una figura paternal, cuyas enseñanzas le ayudan a ella a sobrevivir en un ambiente que le es adverso, esas enseñanzas se podrían resumir en otra frase suya, que aparece en el siguiente diálogo:

- Has olvidado la regla. ¿Cuál es la regla?

- ¿Moverme hacia la izquierda?

- La regla es protegerte a ti misma todo el tiempo. ¿Cuál es la regla?

- Protegerme a mí misma todo el tiempo.

Esa es la más grande lección que Maggie aprende y que todas deberíamos aprender porque ser fuerte no es suficiente, chicas.

 ¡Baila, marica!

Baila como un niño1

Esto es lo que le grita Tony a Billy Elliot cuando descubre que su hermano menor está preparándose para una audición en una importante escuela de ballet: ¡Baila, marica! Ni Tony ni Jackie -el padre de ambos- pueden comprender por qué Billy ha decidido abandonar el boxeo para dedicarse a bailar ballet, actividad artística que ellos asocian como algo exclusivamente femenino, una disciplina propia de las niñas, no de los niños. Aunque Billy intenta explicarle a su familia que no es homosexual -para aplacar así de la homofobia que esto genera en su padre y a su hermano- nadie en casa entiende al muchacho y le advierten que se olvide del ballet para siempre.

Pero este niño de apenas 11 años comete el que quizás sea el mayor acto de desobediencia de su vida, sin imaginar que su actitud rebelde va a cambiar su futuro inmediato. En este caso, la situación es a la inversa de la historia de la protagonista de Million dollar baby, aquí es un niño el que ingresa a un espacio exclusivamente femenino. Pero Billy no está solo, también tiene alguien que lo guía: la señora Wilkinson que, al igual que Frankie hace con Maggie, no se muestra condescendiente con su nuevo púpilo sino que, por el contrario, le exige cada vez más dedicación y esfuerzo a la par que le ayuda a librarse de sus prejuicios y temores y le ofrece la oportunidad de hacer lo que le gusta, a pesar de la oposición de su familia.

Baila como un niño2

Es en medio de sus clases de baile que vamos descubriendo que la pasión de Billy por el ballet tiene que ver más con lo emocional que con lo físico: bailar para él es una manera de poder expresar lo que siente. En un hogar en el que la muerte reciente de su madre ha dejado un profundo vacío en el corazón de su familia, Billy encuentra un refugio en el movimiento rítmico de su cuerpo. La rabia, la tristeza, la impotencia, el miedo o la soledad son sentimientos que él libera en cada paso que da guiado por la música que habita en su corazón.

Porque en este mundo heteropatriarcal en el que vivimos -plagado de discursos machistas y de innumerables estereotipos sexistas- a las mujeres no se les enseña a defenderse a sí mismas sino a buscar la protección masculina –ya sea el padre, el hermano o la pareja- en caso de verse en peligro y a los hombres no se les enseña a demostrar sus sentimientos si no es a través de la ira y la violencia. Por eso quizás una buena manera de vivir de forma consciente y desobediente sea pelear como una mujer y bailar como un niño: Maggie y Billy lo hicieron, nosotras también podemos hacerlo.

Princesitas feministas

25 mar

Post 504 - Princesitas feministas

Estas niñas vestidas de princesas tienen algo muy importante qué decirte y no tiene nada que ver con la belleza o quizás sí pero no de la manera que te lo imaginas.

Ellas hablan fuerte y claro sobre la desigualdad de género, los estereotipos sexistas, la inequidad salarial, la violencia sexual y la cosificación de las niñas y las mujeres, males que tenemos que enfrentar todas día a día.

Malas lenguas: blogs, revistas y sitios web feministas

23 mar
Post 503 - Malas lenguas Blogs y sitios web feministas

“Estoy posteando esto”

Dicen las malas lenguas que las feministas estamos invadiendo internet para mostrar la mirada de quienes llevan las gafas violetas bien puestas. Las malas lenguas no se equivocan, estas son nuestras cómplices malosas: blogs, revistas y sitios web feministas que no podrás dejar de leer.

A

Ácida

Antes muerta que sumisa

Así somos las mujeres, así es Alicia

Autocuidado, protección y sanación feminista

B

Barra de mujeres

Basta de sexismo

Biblioteca fragmentada

C

Casa de Luna

Cenicientas 3.0

Cinematria

Club de Malas Madres

Colectiva Rita Lazo

Comunicar igualdad

Con esta boca en este mundo

D

De calzones

Desacato feminista

Despierta, muñeca!

Doce miradas

E

El camino rubí

El diván rojo

El rincón de Haika

Ellas

Eros

Erotómana

F

Fábrica de la Memoria

Faktoria Lila

Femenino y plural

Feminismo.about

G

Girls who like porno

Golfxs con principios

H

Hay una lesbiana en mi sopa

Helecho verde

Heroína de lo periférico

Homínidas

Hysteria

I

Ibone Olza

J

K

L

La lente violeta

La luna de Ishtar

La pluma de Pandora

Lavaca

Las disidentes

Las princesas también friegan

Lobas furiosas

M

Mamacitas

Mamá natural

Mamá. quiero ser blogger

Mari Kazetari

Metiendo ruido

Mi novio me controla lo normal

Mírales

Modela tu placer

Movimientos de género

Mujer es audiovisual

Mujer palabra

Mujeres Batalla

Mujeres con habitación propia

Mujeres en red

Mujeres haciendo historia

Mujeres para la salud

Mujeres & Cía

Museo de las mujeres

N

Norma Jean Magazine

Nuria Varela

Ñ

O

Oranek

Órbita diversa

Oye Deb!

P

Paremos el acoso callejero

Pikara Magazine

Placentera

Pornotopía

Q

R

Relatoras

Renovación femenina

Revista Blusa

Revista Vozal

Rojo menstrual

S

Sin Etiquetas

Sin plumas

Stop hating your body

T

Tantras urbanos

Te regalo la A

U

V

Vanessa Rivera de la Fuente

Vulva Sapiens

W

X

Y

Yo ligo, yo decido

Z

La menstruación no es una maldición

20 mar
Post 502 - La menstruación no es una maldición

Escena de la película “Carrie” (Brian de Palma, 1976)

Para la gran mayoría de mujeres la regla es el peor momento del mes. Esperamos su llegada como si se tratara de un mal irremediable del cual no nos podemos librar y durante los días que dura el sangrado sentimos que somos otras, una versión deteriorada de nosotras mismas. Pero, ¿qué pasaría si descubrieras que todo lo (poco) que sabes de la menstruación es mentira? ¿Qué ocurriría si te dijeran que menstruar es una de las mejores cosas que te podría pasar?

Todavía recuerdo la primera vez que al secarme la vulva, luego de orinar, vi una mancha roja en medio del pedazo de papel higiénico que llevaba en una de mis manos. Tenía 12 años y una mezcla de sorpresa y miedo me hizo llamar a mi mamá entre gritos.

Cuando ella se acercó a mí, sólo atiné a decirle con voz trémula que me había salido sangre. Mi mamá me abrazó y, entre lágrimas de emoción, me dijo ya eres una mujer. Luego me explicó que eso era mi regla, que me iba a venir cada mes y me enseñó cómo se usaban las toallas higiénicas.

Eso fue todo lo que supe de la menstruación durante 20 años, hasta hace un mes atrás, cuando comencé un taller de ciclo menstrual en el que descubrí que la regla es mucho más que la sangre que cada mes expulso de mi cuerpo.

Una revolución llamada menstruación

Menstruación maldición - Imagen 2

Menstrúa con orgullo (Menstruate with pride, Sarah Maple)

Cuando le preguntaron a Stephen King cómo se le ocurrió el argumento de su famosa novela Carrie, el popular escritor norteamericano dijo que quería contar una historia sobre mujeres y que una de las primeras ideas que se le vino a la mente es que la protagonista sería una chica que es víctima de sus compañeras de escuela -quienes se burlan de ella- y que, cuando comienza a menstruar, sus hormonas liberan sus poderes destructivos y con ellos ataca a quienes la han agredido.

Nunca me hubiera imaginado que una película de terror como esa tuviera algo que ver con la regla, pero ahora que lo sé, no puedo dejar de relacionar la mítica escena en la que Carrie está bañada en sangre (y su posterior furia vengativa) con la manera cómo he vivido mi menstruación durante las dos últimas décadas.

La regla siempre ha sido el momento incómodo del mes, en el que sentía que en cada movimiento que hacía estaba el riesgo de terminar con los pantalones manchados de sangre. La regla eran esos 5 o 7 días en los que me sentía cansada o malhumorada, en los que no quería ver a nadie y en los que estaba más emotiva que de costumbre. Me sentía extraña, no entendía por qué mi cuerpo y mi mente experimentaban cambios tan drásticos durante esa semana. La regla era eso que, apenas comenzaba, ya quería que terminara.

Así fue, hasta que descubrí  El camino rubí y entonces algo cambió dentro de mí con respecto a la regla, fue más que un descubrimiento corporal, conocer mi menstruación fue toda una revolución.

Primavera, verano, otoño, invierno… y otra vez primavera

Menstruación maldición Imagen 3

Hace dos años atrás tuve la suerte de encontrar -en medio de la maraña de blogs y sitios web feministas que me encanta leer- a Erika Irusta Rodríguez. Ella es una inteligente y divertida experta en ciclo menstrual y corporalidad femenina (y feminista, diría yo).

Desde Barcelona y a través de El camino rubí, Erika escribe, da videoconferencias y ofrece talleres online para todas las mujeres interesadas en conocer esa cosa extraña llamada menstruación. Luego de leer a la Irusta durante un buen tiempo, me animé a inscribirme en uno de sus talleres online pues quería saber más acerca de la idea principal a través de la cual ella explica la regla: durante el ciclo menstrual -el cual tiene una duración aproximada de un mes- y debido a los cambios hormonales que se producen en nuestro cuerpo y que afectan nuestro estado físico y psíquico, atravesamos por cuatro fases que se asemejan a las estaciones del año.

La fase menstrual es la que corresponde a los días en que se produce el sangrado y viene a ser como el invierno. El cansancio físico es la señal con la que nuestro cuerpo nos pide descanso ya que el útero está haciendo un trabajo intenso al expulsar el endometrio (por medio del sangrado). Este es el momento para buscar la calma.

Luego, la semana siguiente, llega la fase preovulatoria, que se corresponde con la primavera de nuestro cuerpo. La energía activa regresa a nosotras y estamos más dispuestas, por ejemplo, a practicar algún deporte.

Después alcanzamos la fase ovulatoria, en la que nos encontramos rebosantes de carisma y atractivo sexual. Es el momento ideal para establecer o mejorar nuestras relaciones personales.

Por último, llegamos a la fase más temida de todas: la premenstrual. Pero a pesar de la mala fama que tenga, es una fase poderosa en la que la rabia que sentimos se convierte en un indicador de aquello que queremos cambiar en nuestras vidas para así renovarnos y comenzar de nuevo.

Es entonces cuando, al término de la fase premenstrual, el ciclo vuelve a repetirse al iniciarse una nueva fase menstrual. Conocer nuestro ciclo implica comprender qué es lo que nos sucede corporal y mentalmente y ¿acaso existe arma más poderosa que el autoconocimiento?

Pero además de estas estaciones que atraviesan nuestro cuerpo semana a semana y mes a mes, nuestro ciclo menstrual se explica también a través de la presencia de arquetipos femeninos con los cuales nos podemos sentir identificadas en cada una de las cuatro fases. Todas estas mujeres son distintas entre sí, pero todas ellas forman parte de nosotras.

La revolución de las (4) mujeres salvajes

Menstruación maldición Imagen 4

En cada fase de nuestro ciclo menstrual emerge una mujer distinta dentro de cada una de nosotras, es decir que yo soy una y soy cuatro.  Para comprender mejor los 4 arquetipos femeninos que nos habitan, en el taller Erika nos pidió a todas las participantes que le pusiéramos un nombre a cada una de nuestras mujeres y que buscáramos una canción para cada una de ellas. Así que, a continuación, además de hacer una breve descripción de cada arquetipo, les presento –acompañadas de música- a las 4 mujeres que soy.

 Sofía, la sabia

Menstruación maldición Imagen 5

Si la fase menstrual es el invierno, la mujer que aflora en mí (y en todas) durante esta semana no podría ser otra que la anciana, la sabia, la bruja. Aquella que en medio de la calma emplea su instinto para entender el mundo que la rodea. Es la que está a punto de morir y que luego renacerá en plena primavera.

Avalanches es una hermosa canción de A fine frenzy que habla de vencer el miedo que sentimos ante los momentos difíciles de nuestra vida y de la importancia de seguir adelante a paso lento pero seguro: No temas a las avalanchas, yo te protegeré en mi refugio nevado. Miraremos cómo danzan los lobos grises, tú traerás luz y segundas oportunidades y yo te mantendré a salvo.

En el videoclip de esta canción, Alison Sudol -la vocalista de este proyecto musical- me recuerda también a la mujer salvaje y sabia que tan bien describe Clarissa Pinkola Estés en Mujeres que corren con los lobos.

Sandra, la rebelde

Menstruación maldición Imagen 6

La primavera es la fase preovulatoria y su arquetipo es la joven, la adolescente, la rebelde. A mí me pasa que me pongo muy locuaz y me encuentro en el esplendor de mi capacidad intelectual, además me siento segura de mí misma y plenamente confiada en mi talento creativo. ¿Te has sentido alguna vez así?

Janelle Monáe me encanta desde que escuché esta canción suya: Q.U.E.E.N, es un tema que no sólo te da ganas de bailar sino que contiene una letra poderosísima en la que el amor propio y la rebeldía son los ingredientes principales: Aun si le incomoda a otros, yo amo quien soy / Me podrás quitar las alas, pero aún así voy a volar / Voy por las calles porque quiero y porque puedo. 

Lena, la sensual

Menstruación maldición Imagen 7

Pero luego de tanto pensar, lo mejor es dejarse llevar por lo que una siente. Por eso durante la siguiente fase -la ovulatoria-emerge en mí (y quizás también en ti) la lujuriosa. Esta mujer es pura sensualidad y voluptuosidad. Mi deseo sexual hacia mí misma -y también hacia otras personas- se intensifica en estos días y es el momento ideal para acariciarme hasta descubrir nuevos rincones de mi cuerpo que a veces no suelo tocar, pero sobre todo es el momento perfecto para masturbarme.

Desde el título, Treat me like fire (Trátame como si fuese fuego) lo dice todo: esta canción tanto en su interpretación vocal como corporal -llevadas a cabo ambas por Jillian Hervey- la convierten en uno de mis temas sensuales preferidos, precisos para compartir apasionados encuentros sexuales a solas o en compañía. En cuanto a la letra de la canción, una de las partes que más me gusta es:  Hey chico, me gusta tu estilo. Ven aquí y hablemos un rato. Me da curiosidad pensar en lo que podríamos hacer tú y yo, ¿qué te gustaría hacer? Mira mis ojos, mis labios, mi cabello, si eres bueno conmigo podemos comenzar por ahí.

Nina, la guerrera

Menstruación maldición Imagen 8

Después del disfrute, llega la fase premenstrual y las energías se dirigen hacia la destrucción y la creación de la mano de la guerrera, la arpía, quien en medio de la soledad y la oscuridad comienza a marcar los límites en sus relaciones personales, lo cual le permite dar por terminada relaciones dañinas y convertir la rabia propia de esta fase en la fuerza que necesitamos para cambiar esas cosas de nuestra vida que ya no nos gustan más.

Como buena chica mala que soy, Bad girls es parte de mis canciones favoritas. Es un himno a esa desobediencia que tan necesaria es para las mujeres en un mundo en el que se pone límites a nuestras libertades. Vivan rápido, mueran jóvenes. Chicas malas, háganlo bien, el mantra feminista que M.I.A. repite a lo largo de la canción, es una invitación a vivir con intensidad y sin miedo.

Confieso que esto es lo que más me gusta de conocer mi ciclo menstrual: que en cada fase aflora dentro de mí una mujer única, con fortalezas que me hacen sentir poderosa y también con debilidades que me hacen sentir vulnerable. Pero es gracias al conocimiento de estas 4 mujeres salvajes que he comenzado a conocerme: con ellas he emprendido el camino que recorro para llegar a mí misma.

Luego de 20 años de mucha sangre, sudor y lágrimas, perdida en medio de los vaivenes hormonales de mi ciclo menstrual, ahora estoy habitando mi cuerpo desde el autoconocimiento y con alegría, paciencia y cariño. Porque conocer tu ciclo menstrual es toda una revolución, una revolución llamada menstruación.

«La escuela del silencio»

18 mar

Post 501 - La escuela del silencio

¿Por qué es más común que las niñas se queden calladas cuando están en clase? ¿Cuál es el motivo por el cual ellas -a diferencia de sus compañeros varones- guardan silencio en la escuela?

A través de la historia de niñas y adolescentes como María, Rosa, Laura, Ana y Milagros, este documental nos muestra cómo la desigualdad de género que se refleja en la escuela tiene graves consecuencias para las mujeres en el Perú: el 76% de personas analfabetas son mujeres, los ingresos económicos de las mujeres son 35% inferiores a los de los hombres y el 87% de las víctimas de violencia familiar y sexual son mujeres.

La violencia sexual, los embarazos precoces, los matrimonios adolescentes, el trabajo infantil y la discriminación de género son sólo algunos de los males que estas niñas tienen que enfrentar día a día tanto en sus hogares como en sus centros educativos.

La escuela del silencio busca alzar la voz para dar a conocer esta dificil realidad, pero además propone una mirada clara sobre la manera en que la educación replica la desigualdad a través del establecimiento de los roles de género en niños y niñas.

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