Cría hijas y te sacarán los ojos

4 Mar

 

Sobre el escenario tres mujeres nos cuentan sus vidas, pero al hacerlo se narran a sí mismas; retroceden en el tiempo y recogen las memorias familiares más íntimas de abuelas, madres e hijas para reírse de la maternidad y otros males en Criadero, instrucciones para (NO) crecer, obra teatral escrita y dirigida por Mariana de Althaus.

Desde las inolvidables historias de las mujeres que las antecedieron, como sus abuelas; pasando por las aventuras prenatales que vivieron en el vientre de sus madres hasta el instante en que ellas mismas se convirtieron en mamás; Alejandra Guerra, Lita Baluarte y Sandra Requena nos envuelven en divertidos y conmovedores testimonios cotidianos, en un intento de desmitificar la maternidad a través de la mejor arma terapéutica: la risa.

 

A medida que avanza el llamado reloj biológico femenino, es cada vez más común escuchar la odiosa pregunta: “¿Y cuándo vas a tener hijos?, que ante la negativa o duda se convierte en “¿Por qué no quieres tener hijos?”; que a su vez,  frente a la explicación breve y firme de mis motivos personales (que con el paso del tiempo van multiplicándose velozmente) para no embarazarme, se transforma en una sentencia del tipo: “Pero una familia no está completa sin un hijo” o peor aún, la clásica frase “Una mujer sólo se siente completamente realizada cuando es madre”.

Lo cierto es que, a diferencia de, probablemente, la mayoría de mujeres (y hombres) que conozco, nunca he visto la maternidad como una experiencia de realización personal, sino más bien como una carga (física y emocional), muchas veces, innecesaria. Después de haber ayudado, desde pequeña, en el cuidado de mis tres hermanos menores, creo que tengo razones de sobra para pensar que criar hijos es una de las cosas más difíciles que existe. Y que por supuesto, casi nunca es un jardín de rosas sino más bien un camino lleno de espinas. Por eso mismo es que más que una obligación social, creo que convertirse en madre debería ser una elección muy bien pensada. Quizá esta perspectiva nada idealista acerca de tener hijos fue uno de los motivos personales que hicieron que me gustara Criadero, una obra de teatro en la que tres mujeres jóvenes abordan el lado oscuro de la maternidad, como malas buenas madres que son.

 

Tres tristes malcriadas se ríen de sí mismas

Criadero es un drama de la vida real o un biodrama salpicado de leche materna, como dice parte de la reseña de la obra. A través del teatro testimonial, y a manera de los populares e innumerables reality shows que existen hoy en día; Guerra, Baluarte y Requena cuentan, en primera persona, sus historias como mujeres, hijas y mamás, ahondando en el tema de la crianza y sin miedo a hablar de sus miedos maternos. Haciendo uso de diversos materiales para reafirmar la validez de sus relatos personales, como fotos familiares de sus abuelas y madres, y audios o videos caseros de sus hijos,  la puesta en escena convierte al público en testigo cercano de la niñez pasada y la maternidad (siempre) presente de las tres actrices.

En una hora y media vemos cómo estas mujeres se mueven sobre la delgada línea de la ficción y la realidad en un monólogo fascinante y perturbador. Ellas se transforman en niñas y luego en mujeres otra vez, para contarnos sus embarazos (planificados o inesperados), sus dramas infantiles,  su soledad en pareja, la relación (buena, mala o regular) con sus madres y con sus hijos, pero sobre todo, lo difícil que es ser mamá.

Sobre el escenario, en vez de llorar ellas bailan y se ríen de sus propios dramas: el dolor del parto, el estrés de cada día que provoca la crianza de sus hijos, la tristeza o frustración que a veces ocultan ante ellos, el intento de asumir la maternidad de una manera diferente a la que vivieron ellas como hijas, y la destrucción del mito de la mujer maravilla postmoderna que lo puede todo: ser una buena madre, una exitosa profesional y una escultural belleza… y no morir (de aburrimiento, angustia o ansiedad) en el intento.

*Después de haber sido estrenada originalmente el 17 de setiembre de 2011, esta obra fue re estrenada el 9 de noviembre de ese año y ha vuelto a ser puesta en escena en una breve temporada que va desde el 16 de febrero hasta el 5 de marzo.

 + Criadero, instrucciones para (NO) crecer. Escrita y dirigida por Mariana de Althaus. Actúan: Alejandra Guerra, Lita Baluarte y Sandra Requena. Teatro del Centro Cultural PUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro). De jueves a domingo: entrada general S/. 25, estudiantes S/.15 y estudiantes PUCP S/. 10. Lunes populares: entrada general S/. 20. Venta de entradas: Teleticket y taquilla del teatro.

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