Mi grito no es de dolor

21 Jul

Post 241 - Mi grito no es de dolor

Con amor para todas las mujeres que están aprendiendo a amarse a sí mismas.

“Yo no sufro, no se crea,
mi grito no es de dolor,
voy a agarrar a las penas
y voy a cambiarles el color”.
(Paloma del Cerro)
 

No es la primera vez que al conversar con algún amigo sobre mi reciente ruptura sentimental (con una persona con la que compartí mi vida durante los últimos seis años), note cierto tono condescendiente o incrédulo en él cuando le digo que el término de esa relación fue lo mejor que pudo pasarme. Esto ocurre cuando hablo con hombres sobre el tema, mas no cuando lo hago con mujeres, quienes usualmente -quizás inspiradas en sus propias experiencias- suelen creer en mi palabra.

Esta actitud masculina me hizo pensar en que quizá el motivo de la desconfianza de ellos esté relacionado con la razón de la ruptura: la infidelidad de mi ex pareja. Y es que en una sociedad machista como la nuestra se premia socialmente la infidelidad masculina -cosa muy opuesta a lo que ocurre con la femenina-, se valora positivamente al hombre infiel por su supuesta capacidad viril para estar con dos mujeres al mismo tiempo o por la facilidad con que -una vez puesto al descubierto- parece reemplazar a una por otra, como si nosotras fuésemos objetos o trofeos que determinan el valor que él tiene ante la mirada de sus pares masculinos.

En esta dinámica, las mujeres que somos engañadas pasamos a ser las víctimas: las que han sido lastimadas, abandonadas y reemplazadas; y por ello el paternalismo suele aflorar en los hombres, quienes nos ven como las que lo perdieron todo. Es verdad que el descubrir que él me era infiel fue algo doloroso y yo opté por hablar de mis pensamientos y sentimientos al respecto una y otra vez con las personas más cercanas a mí; es cierto que al inicio reprimí mi rabia por un tiempo hasta que decidí liberarla, corriendo el riesgo de convertirme en una histérica, ya que según el modelo patriarcal en el que vivimos es mejor que nosotras callemos y que experimentemos el dolor a solas y en silencio. Pero cuando por fin me di permiso para sentir lo que sentía, pude expulsar de mí la rabia contenida y llamar así a la calma que hoy siento.

Hablar sobre experiencias como ésta no nos hace más vulnerables, nos hace más honestas: verbalizamos nuestros pensamientos y le damos voz  a nuestras emociones. Hablar de ello no tiene nada de malo, el pasado es nuestro punto de referencia: de él aprendemos en qué nos equivocamos y qué cosas no queremos repetir en el futuro y, sobre todo, en el presente. Hablar abiertamente sobre el tema, si es que alguien lo pregunta o lo menciona, es aceptar que mi ex pareja traicionó mi confianza y que eso me dolió, pero que mi vida continúa y que mi historia de amor (propio) recién comienza.

Teniendo en cuenta que es la honestidad la cualidad que más valoro en mí y en los demás, yo no he perdido a nadie -o al menos no a nadie que valga la pena tener en mi vida- por el contrario, me he recuperado a mí misma. Él, con su traición, escribió el último capítulo de nuestra historia; pero yo, con mi amor propio, le puse el punto final.

En la filosofía zen se cree que cada persona que se cruza en nuestro camino es nuestro maestro, está ahí para enseñarnos algo. Al engañarme él me ha dado una gran lección -sobre la confianza y la honestidad- que me ha ayudado a fortalecerme y a madurar. Por eso, quizás algún día deba decirle: gracias por enseñarme lo que es la traición.

Ahora mi tiempo y mi espacio son míos y los empleo, entre otras cosas, en conocerme, disfrutarme y amarme, en dejar fluir mi energía creativa y en conectarme emocionalmente con las personas que me rodean.  Soy yo otra vez, llena de sonrisas, de buen humor, de proyectos que me entusiasman día y noche.  Ahora sé que esa persona honesta, inteligente, divertida, talentosa, guapa y maravillosa que me dijeron que iba a conocer después de él, soy yo.

Hoy, en la mitad de mi vida, puedo decir que soy consciente -ahora más que nunca- que he venido a este mundo para reír, para llorar, para amar, para luchar, para aprender y para crecer pero, sobre todo, para gozar hasta que me ausente.

Por eso si me oyes gritar, escucha bien: mi grito no es de dolor, es un grito de libertad.

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20 comentarios to “Mi grito no es de dolor”

  1. colibriaccesorios 22 julio, 2013 a 10:19 am #

    Después de estar 3 años con él, aprendí que no debí dejarme de lado. Ya sin él, luego del dolor de la pérdida y de asumir que esa persona ya no existía más, florecí. Inicié un interminable viaje hacia adentro, la selva menos explorada, salvaje y misteriosa que existe… tierras vírgenes llena de exquisitas flores, manantiales cristalinos y noches estrelladas. Mi propio centro, mi energía femenina, YO.

    • Nina Nin 22 julio, 2013 a 11:45 pm #

      ¡Qué bello viaje de autoconocimiento has emprendido, Colibrí! tu aventura de amor propio es una muestra de que todas las experiencias que vivimos forman parte del camino que nos lleva hacia lo más profundo de nosotras mismas.

  2. Giova 22 julio, 2013 a 7:38 pm #

    A mi no me engañaron pero me dejaron sola en un momento muy difícil de mi vida. Después de eso también me di cuenta de que no necesitaba la fuerza de nadie para salir adelante y resolverlo, solo necesitaba encontrar la fuerza que siempre tuve dentro de mi para que todo se solucionara. Cuando pienso en lo que pasé me doy cuenta de que me dejé absorber por quien no me tenía en cuenta ni me daba importancia. Pero no me siento triste, me siento feliz porque aprendí que eso nunca puede volver a pasar y porque volví a ser yo y aprendí a querer mejor. Cuando lo pienso suena hasta tonto, pero sí le daría las gracias. De haber seguido con él, tal vez me hubiera perdido a mi misma.

    • Nina Nin 22 julio, 2013 a 11:49 pm #

      Giova, gracias por compartir tu testimonio con nosotras. Es cierto lo que dices: la fuerza la llevamos dentro y a veces es necesario que experimentemos situaciones difíciles para descubrir nuestros poderes interiores. Pero vale la pena hacer de nuestro dolor una manera de aprendizaje que nos permita crecer y amarnos mejor a nosotras mismas para luego poder amar a los demás.

    • Charlina Ina 12 agosto, 2013 a 5:42 pm #

      No suena tonto! =) suena Como un gran aprendizaje del que debes sentirte muy orgullosa y agradecida!

      • Nina Nin 18 agosto, 2013 a 7:11 pm #

        ¡Coincido contigo, Charlina! De todo se aprende y hasta quienes nos hacen daño nos están dando una lección que hay que agradecer. 😉

  3. Quilla warmi 27 julio, 2013 a 4:38 pm #

    “Ahora sé que esa persona honesta, inteligente, divertida, talentosa, guapa y maravillosa que me dijeron que iba a conocer después de él, soy yo.” que gran frase Nina 🙂

    • Nina Nin 27 julio, 2013 a 7:12 pm #

      Quilla Warmi, qué bueno que te haya gustado. Creo que esa frase encierra muy bien la idea de dejar de buscar afuera el amor que está dentro de nosotras. 😉

  4. Natalia 12 agosto, 2013 a 3:36 pm #

    Hermosos pensamientos que me cayeron en el mejor momento, terminé con mi ex de 9 meses hace una semana, 9 meses es poco pero es tiempo invertido, tiempo de mi vida, hice demasiado por él, olvidándome de mí y poniendo hasta a mi familia en segundo plano, terminé con él porque yo ya no estaba siendo feliz, estaba agotada. En fin, una semana después de terminar me doy cuenta que ya empezó una relación, me sentí mal, como una basura que no le importó. Él me buscó el martes y yo le dije que no pues estaba segura de mi decisión. Yo saqué mi rabia y le reclamé a lo que él me respondió pues que simplemente estaba “siguiendo su vida” uno no ama y olvida tan rápido, así no es. En fin, estoy recuperando mi amor propio principalmente erradicando una idea de mi mente, de que el inició una relación tan rápido porque no fui suficiente, no es justo pensar eso de mí. Gracias por el post, me ayudó.

    • Nina Nin 18 agosto, 2013 a 7:00 pm #

      Natalia, me alegra mucho que mis palabras te hayan ayudado -aunque sea sólo un poco- a aliviar el dolor que una siente luego de una ruptura amorosa. Algo que me sirvió muchísimo para mirar lo sucedido desde una nueva perspectiva fue entender que la actitud de mi ex pareja (su infidelidad y la rapidez con que inició una nueva relación) no dicen nada de mí y, por el contrario, revelan lo que él quiere para sí mismo.

      Vive tu proceso de duelo, date el tiempo que consideres necesario para curar tus heridas y encontrar ese amor propio que habita dentro de ti cuando te animas a mirar hacia dentro con paciencia, cariño y honestidad.

      Gracias a ti por leernos.
      Un abrazo.

      Pd: No dejes de seguirnos porque estoy preparando nuevos testimonios acerca de cómo una puede curarse a sí misma y de cómo la soledad femenina puede ser un espacio de creatividad.

  5. Alejandra 12 agosto, 2013 a 4:16 pm #

    Que palabras tan certeras… Es la primera vez que paso por tu blog y sin embargo, con tu post me has hecho un gran favor. He podido comprobar que somos tantas las mujeres que hemos vivido situaciones semejantes que por fin ya no me siento sola, ni aislada, ni mucho menos soy la loca o desquiciada que me intentaron hacer creer.
    Solo fui una mujer más, que al ser inexperta, no conocía el dolor ni las leyes del dominante o del dominado, del machismo y la manipulación…
    Aún me encuentro en fase de recuperación, lamiendome las heridas físicas y psicológicas que me dejó, pero ahora con menos tristeza y soledad.
    Mis gritos juveniles de dolor serán mañana gritos maduros de libertad…
    Gracias.

    • Nina Nin 18 agosto, 2013 a 7:10 pm #

      Alejandra, al leer tu comentario me he puesto a pensar en lo importante que es compartir nuestras experiencias personales. Te confieso que antes de publicar este post tuve cierto temor de contar una historia tan íntima como esta, pero luego de hablar con otras mujeres me di cuenta que todas habíamos experimentado algo parecido y que no era casualidad que nos hayan hecho creer que debíamos callar y olvidar casi de manera inmediata.

      El dolor es una forma de aprendizaje y darnos tiempo para analizar lo sucedido es la mejor manera de crecer. Sigue lamiéndote las heridas con todo el cariño que sabes que te mereces y con la certeza de que no estás sola: todas estamos contigo. Estoy segura que estos gritos de dolor se transformarán en gritos de libertad de esa nueva mujer que vas a ser cuando la tristeza se vaya.

      Gracias a ti por tus sinceras palabras.
      Un abrazo.

  6. Tamara 12 agosto, 2013 a 8:09 pm #

    Estoy en un proceso parecido 🙂 me anima muchisimo leerte y leer a las otras chicas que te escriben. Ser fuerte no significa no sentir, significa levantarse y seguir sonriendo. Un abrazote desde colombia 🙂 sigue escribiendo linda. 🙂

    • Nina Nin 18 agosto, 2013 a 7:14 pm #

      Tamara, me encanta lo que dices: “ser fuerte no significa no sentir, significa levantarse y seguir sonriendo”. Es muy cierto, nuestra fortaleza radica en afrontar las situaciones difíciles con honestidad, aceptando el dolor y dándonos el tiempo y los cuidados que hagan falta para curar las heridas.
      Un abrazote.

  7. irene redondo 13 agosto, 2013 a 5:00 am #

    Gracias por un texto así. Fuerza!

    • Nina Nin 18 agosto, 2013 a 7:15 pm #

      Gracias a ti por leernos, Irene. ¡Fuerza para seguir adelante!

  8. paulamaria 2 septiembre, 2013 a 8:34 am #

    Excelente artículo. Enhorabuena, tu talante y esfuerzo , han sacado de tus cenizas un diamante. Pido a tu Dios me enseñe el camino, para llegar a la meta q me salve.

    • Nina Nin 2 septiembre, 2013 a 1:16 pm #

      Paulamaria:

      Me encanta esa figura de las cenizas convertidas en diamantes. El camino -tu camino- lo tienes que encontrar tú misma, a mí me guió mi diosa interior, es decir, la certeza de que yo soy el poder de mi propio universo y todo cambio -con ayuda del tiempo- está en mis manos. 😉

      • Paulamaria 4 septiembre, 2013 a 1:55 am #

        Sin duda, la andadura siempre es personal e intrasferible, pero las decisiones bien encaminadas, amenudo parecen ser guiadas por protectores incondicionales. ( no digo ni Dios ni Buda ni nada de nada, de no se q que). Todos conocemos ejemplos, de desatinos en este recorrido que llaman vida.
        Es privilegio de elegidos, la armonia entre la decisión y el entendimiento. Mantengo mi enhorabuena para tí, es un gran triunfo, TU FELICIDAD.

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  1. Ella baila sola | Chicas Malas - 27 agosto, 2013

    […] ver esencialmente con la época que estoy viviendo, una en la que, luego de la tormenta propia de una ruptura sentimental, he encontrado la calma que me ha permitido enfocarme nuevamente en mis tres autos favoritos: el […]

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