Bajo la mirada de otros

11 Dic
The bath (Boris Ignatovich, 1935)

The bath (Boris Ignatovich, 1935)

“Las vidas de la mayoría de los hombres están limitadas y sus intereses son diariamente mutilados por la necesidad constante de probar a sus compañeros, y a sí mismos, que no son afeminados ni homosexuales”.
(Geoffrey Gorer)
 

Hace un tiempo atrás, en setiembre del 2012, en Lima se desató la polémica en torno al comediante peruano Carlos Álvarez que apareció en un show de variedades imitando al futbolista, también peruano, Paolo Guerrero. Como se puede apreciar en este video se hacen continuas referencias a la supuesta homosexualidad del jugador. Luego de este suceso, en un noticiero local, un enfurecido Paolo Guerrero tilda de “maricón” al comediante, a lo que éste responde con una amenaza de denuncia por difamación. Finalmente, el asunto no llegó a mayores y  todo se solucionó  pacíficamente.

Pero lo que me llama la atención del caso no es la parodia del  cómico (que tiende a imitar a todos sus personajes como amanerados o afeminados) sino el significado que cobra ser acusado o señalado como homosexual en nuestra sociedad. Especialmente si eres una figura pública y un sujeto que representa la masculinidad hegemónica en su más pura esencia como es el caso de Guerrero.

Por otro lado, desde hace un par de años que pertenezco a una asociación universitaria que se encarga de difundir animación japonesa. Hace algunas semanas, me reuní con  algunos miembros de este grupo para decidir qué series se proyectarán el próximo ciclo. Lo que me pareció curioso es que a cada título que recomendaba, un compañero siempre me preguntaba si sucedía algo “raro” entre los protagonistas que eran hombres.

Sin duda, este compañero tiene actitudes homofóbicas, y no es la primera vez que las demuestra, pero este evento en particular me hizo cuestionarme un par de cosas: ¿por qué alguien que afirma ser heterosexual estaría tan obsesionado con la homosexualidad? Ni siquiera yo, que estoy interesada en el tema, me la paso tanto tiempo pensando o hablando sobre homosexualidad. La pregunta rondó en mi cabeza por varios días hasta que finalmente hallé un texto que disiparía todas mis dudas.

2

Entre machos

A diferencia de las mujeres, a las cuales se nos considera “naturalmente” femeninas, los hombres tienen que probar continuamente su virilidad. Viven su masculinidad de acuerdo a las exigencias y siempre bajo la constante mirada de otros hombres, quienes actúan como jueces y verdugos de sus pares y de sí mismos.

La búsqueda desesperada e incesante de aprobación por parte de los otros hombres con los que se relacionan, en cualquier tipo de contexto (familia, trabajo, amistad), es lo que conduce sus vidas. Para demostrarse a sí mismos, y a los demás que son “hombres de verdad” de acuerdo a los indicadores de virilidad que ya hemos mencionado en un post anterior: repudio de lo femenino; poder, éxito, riqueza, posición social y mujeres atractivas; prohibición en torno a mostrar las emociones; osadía varonil y agresividad.

Este es uno de los aspectos centrales de la masculinidad y también una de las principales razones por la cual ésta es tan frágil. No sólo se debe a los altos estándares que se tienen sobre lo viril, que rayan en lo utópico, sino a que en cualquier momento puedes ser señalado como no suficientemente masculino por tus pares.  Ante esa situación solo queda redimirse de algún modo, ya sea alardeando sobre una nueva conquista o hablando sobre un posible ascenso en el trabajo. Pero el fracaso previo no quedará en el olvido. En este sistema de calificación de la masculinidad cada “éxito” y “fracaso” quedan grabados en un expediente ficticio.

Bajo el esquema en el cual se configura la masculinidad, la búsqueda del modelo ideal (utópico) que se intenta alcanzar a toda costa y la vigilancia de los otros hombres quienes cumplen la función de “policía de género”, ésta se torna en una competencia implacable e intensa, de la que finalmente nadie va a salir vencedor.

3

La homofobia es gay

En el 2006, en Gran Bretaña se inició una campaña para combatir la homofobia y el bullying en las escuelas. Se hizo uso del eslogan “Homophobia is gay” (La homofobia es gay), jugando con el doble significado que tiene la palabra gay en inglés, que también significa  “bazofia o escoria” y es empleada usualmente con denotaciones peyorativas entre los jóvenes.

Aunque aquí, en Latinoamérica, la palabra gay posee un solo significado pienso que no hay ninguna frase que defina mejor la homofobia, especialmente después de leer a Michael S. Kimmel. Para este sociólogo, la homofobia es el miedo a ser percibido como gay. Mientras que la RAE (Real Academia Española) define la homofobia como una “aversión obsesiva hacia los homosexuales”, es en realidad un fenómeno mucho más complejo cuya característica más representativa es el miedo. Miedo de no ser un “verdadero hombre”, miedo de que descubran que en realidad eres un farsante, miedo de que descubran que tienes miedo.

Es este miedo el que domina todos los patrones de la masculinidad hegemónica, tal como podemos observar en este comercial de cerveza.

La definición actual de masculinidad hace que cualquier gusto, afición o comportamiento que se considere femenino sea descartado para que los hombres puedan cumplir con los estándares de virilidad y puedan ser reconocidos por sus pares como “hombres de verdad”. Bajo este concepto, al ser concebido el deseo homoerótico como el deseo por otros hombres, actitud exclusivamente femenina, tiene que ser desechado. La homofobia es el esfuerzo por suprimir ese deseo.

Prueba de ello son algunos estudios psicológicos, la mayoría realizados en Estados Unidos, que afirman que un alto porcentaje de homofóbicos sienten deseos homosexuales. Sin duda alguna, esta nueva definición de homofobia nos permite tener una visión mucho más adecuada para abordar esta problemática.

+Homofobia, temor, vergüenza y silencio en la identidad masculina. Michael S. Kimmel. Theorizing masculinities, editado por Harry Brod y Michael Kaufman. California (Estados Unidos), 1994.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: