10 cosas que puedes hacer por puro placer sexual (Primera parte)

30 Dic

Post 311 - 10 cosas que puedes hacer por puro placer sexual

1. Que tu primera vez sea contigo misma

Mucho se dice sobre la persona con quién debemos tener nuestra primera experiencia sexual. La mayoría del tiempo se nos dice que debe ser con alguien que amemos y que, al mismo tiempo, nos ame. Alguien comprometido hacia nosotras a largo plazo, incluso alguien con quien pensamos pasar el resto de nuestra vida. Coincido totalmente porque tú, por ti misma, tienes todas esas cualidades más que cualquier otra persona.

Nadie jamás va a conocer tu cuerpo como tú lo haces y nadie más será capaz de conocer tu cuerpo a menos que tú lo hagas primero. Afirmar y reconocerte a ti misma como tu primera experiencia sexual te da herramientas para una sexualidad saludable y para relaciones equilibradas por el resto de tu vida: te ayuda a decidir cuándo es el momento adecuado para disfrutarte a ti misma (como cuando estás excitada) y cuándo es propicio tener un compañero(a)  (como cuando buscas una intimidad mayor con alguien o cuando eres capaz de tener en cuenta los sentimientos y deseos de otra persona). Llegar a conocer tu propio cuerpo e identidad sexual a través de la masturbación te permite: descubrir mucho sobre tus gustos y disgustos a nivel físico, ver y saber cómo se sienten tus genitales y el resto de tu cuerpo, descubrir cómo responde tu cuerpo a ciertos estímulos, explorar tu orientación e identidad de género y medir tus expectativas a nivel sexual de manera realista.

Es muy común que mujeres y hombres jóvenes -sobre todo mujeres jóvenes- decidan apresuradamente tener sexo en pareja porque piensan que un compañero(a) le puede dar algo que física y sexualmente ellas no pueden obtener por sí mismas, esto se debe a que ellas no han practicado la masturbación. Esto da como resultado que estas mujeres sufran debido a que se crean expectativas demasiado altas sobre la experiencia sexual, al mismo tiempo que no logran satisfacer a su compañero(a), especialmente si una no está lista para todo lo que conlleva el tener sexo en pareja. A menudo se culpa a las “hormonas” de que los adolescentes busquen un compañero para el sexo, pero la verdad es que tus “hormonas” y tu cuerpo no diferencian entre tus dedos y los de otro. Tu mente y tu corazón podrían saber la diferencia, pero no tu clítoris o tu pene. Pasar tiempo dedicada especialmente al disfrute de tu propio cuerpo te ayudará a conocer la diferencia. Y además, la masturbación es el sexo más seguro que existe.

2. Hablemos de sexo, baby

Si eres sexualmente activa y disfrutas del sexo en pareja, la comunicación es usualmente uno de los mayores obstáculos en este tipo de relaciones. Si nos sentimos incómodas o incapaces de hablar sobre métodos anticonceptivos, sexo seguro, lo que está y no está permitido, satisfacción e insatisfacción sexual -temas que necesitamos abordar para estar emocional y físicamente seguras- no sólo limitamos enormemente la duración de esas relaciones, sino que hacemos daño a nuestros compañeros(as) y a nosotras mismas. En el mejor de los casos, el ser incapaz de comunicarnos puede limitar mucho nuestro placer o causarnos algún daño emocional. En el peor de los casos, puede afectarnos profundamente a nivel emocional, podemos dañar físicamente al otro o puede ocasionarnos un embarazo no deseado, una enfermedad o una infección. Ser capaz de hablar abiertamente sobre sexo no sólo protege nuestro corazón, nuestro cuerpo y nuestra mente, sino que puede salvar nuestra vida.

Todos podemos aprender a hablar de sexo, incluso en una cultura donde hablar de ello es difícil. Comienza de manera simple: habla con tus amigos o familia sobre sexo, ya sea abordando temas generales o preguntas específicas. No dudes en preguntar a tu doctor cualquier incertidumbre o preocupación sobre tu sexualidad o anatomía sexual, incluso si te sientes avergonzada o rara. Antes de mantener relaciones sexuales con alguien dialoga con tu compañero(a) sobre sexo: acerca de sus expectativas y deseos, su nivel de preparación, los métodos anticonceptivos y las prácticas de sexo seguro, sobre cómo lidiarán con amigos y familia respecto a su relación o acerca de qué tipo de relación están intentando construir, en fin, habla de todo.

3. Vive en el mundo real

La honestidad, como muchos otros valores, empieza en casa, en otras palabras, contigo misma. El sexo puede ser un verdadero campo minado cuando se resume a juegos, ilusiones, manipulación y control, incluso aunque no se tenga esa intención. Tener la disposición y  la capacidad para ser honesto sobre tu sexualidad es tu mayor herramienta para ser feliz y saludable.

Debes estar dispuesta, por ejemplo, a echar un vistazo más profundo a lo que quieres y a lo que necesitas, para que puedas tomar decisiones de acuerdo a eso. Por ejemplo, si sabes que no estás completamente segura sobre ir más allá con tu compañero(a), no digas que sí solo por miedo a perder a tu pareja si no estás de acuerdo con ella. Si sabes que te cuestionas tu orientación sexual, sé clara en ese punto con tus compañeros(as) potenciales. Si sabes que no puedes ser sexualmente activa sin mentir a tu familia y amigos, considera hacer un alto hasta que puedas ser honesta al respecto. Si alguien gusta de ti, y tú también, pero no de la misma manera, díselo, no lo controles ni intentes tomar ventaja de ello. No hagas promesas que no puedes cumplir: promesas de amor eterno (aunque en ese momento lo sientas de esa manera), de monogamia, de favores sexuales que no estás segura de querer hacer.

Exige honestidad de tus compañeros como de los otros involucrados –incluso tangencialmente- en tu vida sexual: amigos, familia, tu doctor; y aprende a aceptar esa honestidad, incluso si esto no es tan fácil. Estar en un ambiente de honestidad significa que las personas con las que interactuamos nos dicen lo que sienten, en vez de lo que ellos piensan que necesitamos oír; lo cual no siempre es agradable, pero a corto y a largo plazo es lo mejor para todos.

Si quieres leer la segunda parte de este artículo, haz clic aquí.

 

Anuncios

Una respuesta to “10 cosas que puedes hacer por puro placer sexual (Primera parte)”

Trackbacks/Pingbacks

  1. 10 cosas que puedes hacer por puro placer sexual (Segunda parte) | Chicas Malas - 3 marzo, 2014

    […] Si quieres leer la primera parte de este artículo, haz clic aquí. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: