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Entre amoras: lesbianismo en la narrativa mexicana

20 may

Post 528 - Entre amoras lesbianismo en la narrativa mexicana

Aunque la narrativa lésbica ha experimentado un auge en los últimos años, es un mundo aún desconocido; en cambio, la gente que gusta de la literatura seguramente conoce alguna novela o cuento que trata de la homosexualidad masculina.

Entre amoras es un libro que nos dice que hay un desarrollo de la narrativa sobre mujeres no heteronormativas que ha pasado de la configuración de personajas homosexuales secundarias y decadentes o protagonistas dubitativas sobre el deber ser, a la creación de personajas en un sentido positivo y reivindicador; con una gran preocupación estética, sobre todo en las narraciones más recientes, y con un posicionamiento político manifiesto en la ficcionalización de la experiencia de la disidencia sexogenérica.

Esta obra relaciona la conformación de movimientos de mujeres, como el feminista o el lésbico, con el surgimiento de escritoras, de protagonistas en la ficción y de personajas lesbianas, historia que de alguna manera recoge la novela Amora de Rosamaría Roffiel, eje central o parteaguas en este proceso, que abrió las puertas a la búsqueda de mayor apego a la realidad vivida por las lesbianas como en las obras de Sara Levi Calderón, Reyna Barrera, Eve Gil, Ana Klein y Victoria Enríquez.

Género: EnsayoPaís: México. Año: 2009.

10 escritoras que se hicieron pasar por hombres

8 may

J. T. Leroy

 “Los hombres miran a las literatas peor que mirarían al diablo”.

(Rosalía de Castro)

Hace varias semanas atrás fui al cine a ver Ojos grandes (Big eyes) y quedé fascinada con la historia de la más reciente película de Tim Burton. En ella se narra un episodio de la vida de Margaret Keane, una pintora norteamericana que solía crear retratos de niñas cuyos ojos grandes reflejaban una profunda tristeza y una desgarradora soledad.

Tras casarse en 1955, Margaret fue testigo de cómo su esposo Walter Keane -de quien adoptó el apellido- comenzó a atribuirse la autoría de los cuadros que ella pintaba. A medida que la popularidad de su obra crecía, su marido le exigía que cumpliera con largas horas de trabajo, encerrada bajo siete llaves en una habitación de la casa en la que vivían con el fin de que nadie descubriera que era Margaret y no él quien pintaba los famosos cuadros.

Pero tras 10 años de anonimato y al cansarse de los abusos de Walter, ella decidió separarse de él y decir la verdad, por eso inició una demanda en contra de su ex pareja para reclamar lo que era suyo: la autoría de su obra.

Margaret y Walter Keane (1955)

La historia de esta pintora inevitablemente me hizo pensar en todas aquellas mujeres artistas, cuyas obras no pudieron disfrutar del reconocimiento que merecían y que tuvieron que vivir bajo la sombra de algún hombre debido al sexismo que ha caracterizado desde siempre el mundo del arte y de la cultura en general.

Una historia similar a la de Keane es, por ejemplo, la de Camille Claudel, una escultora francesa que en vida no gozó del reconocimiento que caracterizó a la obra de su maestro y amante Auguste Rodin. El extraordinario talento de esta joven artista de finales del siglo XIX era innegable, sin embargo su vínculo tan cercano con Rodin hizo que muchos creyeran que la obra de ella había sido realizada por él.

Pero casos como este no sólo se dan en las artes plásticas, sino también en el mundo de las letras. Desde sus orígenes, la literatura ha sido una labor considerada masculina por excelencia y debido a que aún persiste la idea de que escribir es cosa de hombres, he hecho esta lista de 10 escritoras que, en diferentes épocas –desde la victoriana hasta nuestros días- y por diferentes motivos, se hicieron pasar por hombres, ocultas bajo un seudónimo masculino, para poder publicar sus obras o para evitar los prejuicios sexistas del público lector.

En estos casos, podríamos reescribir el dicho popular que dice que “detrás de cada gran hombre hay un gran mujer”: aquí detrás de la obra literaria de un gran escritor estaba una escritora y fue ella quien realmente escribió el libro.

 J.T. Leroy

A Jeremiah Terminator Leroy le bastó la publicación en 1999 de su primera novela titulada Sarah para convertirse no sólo en un autor famoso sino en toda una celebridad de la movida cultural y artística neoyorkina. Sus libros autobiográficos en los que la drogadicción y la prostitución daban cuenta de una vida difícil hicieron de este joven autor veinteañero uno de los más populares de fines de los noventa.

Sus apariciones en público comenzaron a ser cada vez más comunes hasta que en 2005 se descubrió que la verdadera escritora de las 4 novelas que lo lanzaron a la fama era Laura Albert, una mujer de 41 años. Ella confesó que creó a este personaje de un joven escritor desdichado -que encuentra en la literatura el refugio perfecto- porque estaba convencida de que nadie querría leer los libros de una cuarentona.

Para engañar a todos, Albert recurrió a su cuñada Savannah Knopp, quien vestida con un look andrógino encarnó a J.T. Leroy durante los 6 años que duró esta farsa literaria.

Las hermanas Brontë

Las hermanas Brontë

Cuando en 1847 se publicó Jane Eyre, la autoría de la obra estaba a nombre de Currer Bell, un seudónimo literario que ocultaba la identidad de quien había escrito una de las mejores novelas románticas de la literatura inglesa.

Por un momento se pensó que el autor de dicha obra maestra era William Makepeace Thackeray, quien ya había publicado varios libros por ese entonces. Pero poco tiempo después se reveló el misterio: una joven y novel escritora llamada Charlotte Brontë era la artífice de Jane Eyre, un éxito literario que hoy en día es considerado un clásico de la literatura.

Emily y Anne, las dos hermanas de Charlotte, también tuvieron que recurrir a seudónimos masculinos para poder publicar sus obras: Cumbres borrascosas y Agnes Grey, respectivamente.

J.K. Rowling J.K. Rowling

Eran mediados de los 90 cuando Joanne Rowling -una madre soltera desempleada- terminó de escribir su primera novela: Harry Potter y la piedra filosofal. Por ese entonces, la flamante escritora inglesa no podía imaginar que esa obra se convertiría de inmediato en un éxito de ventas en el mundo entero.

Al parecer la editorial que publicó por primera vez su libro tampoco creía posible que Rowling se convirtiera en un fenómeno literario y, convencida de que el público infantil y adolescente no estaría dispuesto a comprar un libro escrito por una mujer, la empresa le pidió que empleara un seudónimo que ocultara su género.

Pero esa no ha sido la única vez que Rowling ha usado un seudónimo. Luego de publicar su primera novela para adultos en 2012 y recibir en su mayoría muy malas críticas por ella, la popular escritora decidió al año siguiente publicar su segunda novela para adultos bajo el nombre de Robert Galbraith. Unos meses después, tras ser testigo de la buena acogida de su reciente obra, J.K. Rowling decidió reconocer públicamente que era ella la autora de la misma.

George Eliot

George Eliot

Cuando a finales de 1850, Mary Anne Evans decidió publicar su primera novela, no dudó en emplear un seudónimo masculino: George Eliot. De igual manera que había ocurrido con las hermanas Brontë -Charlotte, Anne y Emily- Evans creía que ese seudónimo haría que su obra fuese tomada en serio. Por ese entonces pocas mujeres escritoras publicaban con sus nombres verdaderos por temor a que sus escritos no fuesen valorados en sí mismos y pasen a ser catalogados como textos inferiores sólo por haber sido escritos por una mujer.

Colette

Colette

Sidonie Gabrielle Colette tenía tan sólo 20 años cuando en 1893 se casó con el escritor Henry Gauthier Villars, un hombre 15 años mayor que ella. Su flamante esposo no tardaría en notar el talento literario de la joven Sidonie y sin dudarlo le pidió que escribiera una serie de novelas inspiradas en los recuerdos que ella tenía de su niñez y su adolescencia, la cual se titularía Claudine y sería firmada por Gauthier.

La primera obra de la serie, publicada en 1900, se convirtió en un éxito inmediato y fue considerada un fenómeno editorial cuyas ventas sobrepasaron las expectativas del mismísimo Gauthier, quien se llevó los elogios de la crítica y del público. Deseoso de seguir obteniendo ganancias, él -con la excusa de facilitar la concentración de su esposa- decidió encerrar a Colette en la casa que ambos compartían para forzarla a escribir más novelas.

Luego de más de una década en un matrimonio infeliz, Colette decidió divorciarse de Gauthier y al año siguiente publicó Diálogos de animales, el primer libro firmado por ella.

  Cecilia Böhl de Faber

Fernán Caballero

Cuando a mediados de 1800, Cecilia Böhl de Faber y Larrea quiso publicar sus primeras novelas supo que tendría que usar un seudónimo masculino. En la España de ese entonces no era fácil publicar bajo el nombre de una mujer y por eso ella firmaba sus obras como Fernán Caballero.

Desde su juventud e incluso dentro de su familia, Böhl había tenido que hacer frente al machismo: su padre le había dicho que no perdiera el tiempo escribiendo porque esa era una labor masculina ya que, según él, las mujeres no tenían la capacidad intelectual para realizarla.

Sin embargo, nada pudo evitar que ella, aún oculta bajo su seudónimo, se convirtiera no sólo en una de las pioneras de la narrativa femenina española sino también en la dueña de un brillante legado periodístico.

Caterina Albert

Caterina Albert

La primera creación literaria de Caterina Albert titulada La infanticida (1898) fue suficiente para que ella conociera de cerca el conservadurismo y el sexismo que caracterizaba al mundo editorial de su época.

Esta obra suya fue duramente criticada debido al polémico tema que abordaba sumado al hecho de que era una mujer quien lo había escrito. Fue entonces que Albert continuó escribiendo pero haciendo uso del seudónimo Víctor Catalá, con el fin de ocultar su verdadera identidad y no ser víctima de las críticas despiadadas de sus contemporáneos.

Goerge Sand

George Sand

Aunque nació con el nombre de Amandine Dupin, antes de cumplir 30 años, esta joven francesa se cambió el nombre para su debut literario en 1831. A partir de entonces sería conocida como George Sand.

Su inicio en las letras coincidió con su divorcio y con una nueva apariencia: George usaba ropa masculina para moverse con libertad por París y para que se le permitiera entrar en espacios públicos reservados para hombres y en los que el ingreso de mujeres era algo prohibido. Aunque no dejó de usar prendas femeninas, sólo las llevaba puesta en algunas reuniones sociales.

Biblioteca feminista Chicas Malas

4 may

Post 521 - Biblioteca Feminista Chicas Malas

Si quieres leer online o descargar los libros que te recomendamos en Prohibidoleer, los puedes encontrar aquí: en nuestra Biblioteca Feminista Chicas Malas.

Las aventuras literarias escritas y protagonizadas por mujeres están a sólo un clic de distancia. Atrévete a leerlas y a descubrir entre sus páginas las historias de mujeres que, como tú, habitan este mundo y lo recrean a través de las palabras.

FICCIÓN

Alice Sebold – Afortunada

Autoras Varias – Colorina colorada ¡yo no quiero ser un hada!

Federico Andahazi – El anatomista

Simone de Beauvoir – La mujer rota

NO FICCIÓN

Anne Wilson Schaef – Meditaciones para mujeres que hacen demasiado

Audre Lorde – La hermana, la extranjera

Clarissa Pinkola Estés – Mujeres que corren con los lobos

Coral Herrera Gómez – Bodas diversas y amores queer

Fabi Tron y Valeria Flores – Chonguitas. Masculinidades de niñas

Itziar Ziga – Devenir perra

Jean Shinoda Bolen – Las diosas de cada mujer

Ludditas Sexxxuales – Ética amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres

Marcela Lagarde – Claves feministas para la negociación en el amor

Pierre Bordieu – La dominación masculina

Robin Norwood – Las mujeres que aman demasiado

Virginia Woolf – Una habitación propia

PROYECTOS

Revista Chicas Malas # 0: Mi cuerpo es mío

Afortunada

13 abr

Post 512 - Afortunada

Afortunada es el testimonio real, sobrecogedor y al tiempo agudo de Alice Sebold. Cuando ella tenía dieciocho años fue brutalmente violada en un parque cerca de la universidad donde estudiaba. Lo que se recoge en estas memorias es la crónica de la superación de un espíritu indomable, una mujer que lucha por encontrar la aceptación y entendimiento de su familia y amigos.

Alice Sebold, autora y protagonista de este trágico episodio, obtiene un triunfo demoledor: consigue que arresten a su agresor y le condenen. Y, además, alcanza algo tan importante como que se haga justicia: salvarse a sí misma, dándonos una lección de sabiduría ante la superación de un trauma.

Género: Novela autobiográfica. País: Estados Unidos. Año: 1999.

50 libros, 50 mujeres: un desafío para lectoras atrevidas

10 abr

Post 519 - 50 libros, 50 mujeres un desafío para lectoras atrevidas

Hace unas semanas atrás encontré este blog y leerlo fue suficiente para avivar aún más mi pasión por los libros. Se trata de un desafío de lectura que consiste en cumplir con 50 retos o categorías que van, por ejemplo, desde leer un libro que se convirtió en película o leer un libro escrito por alguien menor de 30 hasta leer un libro que poseas pero que nunca hayas leído.

No sabía que los desafíos de lectura eran tan populares, pero he podido encontrar algunos otros en varios blogs literarios, sin embargo he decidido que voy a cumplir con este, aunque le he hecho un pequeño pero importante cambio: cada uno de los libros que seleccionaré para cada una de las categorías serán obras escritas por mujeres. Sí, este año leeré 50 libros escritos por 50 mujeres.

Si eres, como yo, una lectora devoradora de libros que adora, quizás te animes a realizar el desafío tú también o al menos a ayudarme a encontrar algunos títulos para las categorías que aún tengo vacías.

Aquí está mi lista personal de libros seleccionados, algunos de los cuales podrás encontrar en nuestra biblioteca. A lo largo de este año, mes a mes, estaré actualizando este post, es decir, marcaré los libros que ya he leído y colocaré los nombres de los que estoy por leer.

Esta es una aventura literaria para lectoras atrevidas que están dispuestas a viajar entre las páginas de libros escritos por mujeres. Y tú, ¿aceptas el desafío?

(*) Puedes incluir los libros que ya leíste durante este año, sólo basta que vayan de acuerdo a algunas de las categorías del desafío. ;)

Pd: La categoría que está en color rosado es el libro que estoy leyendo ahora.

DESAFÍO DE LECTURA 2015

1. Un libro de más de 500 páginas: Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer, Christiane Northrup.

2. Un romance clásico: Jane Eyre, Charlotte Brontë.

3. Un libro que se convirtió en película: Henry y June, Anaïs Nin.

4. Un libro publicado este año: Indómitas, Macarena Moraña.

5. Un libro con un número en el título: Tres mujeres, Sylvia Plath.

6. Un libro escrito por alguien menor de 30: Frankestein, Mary Shelley.

7. Un libro con personajes no humanos: El conejo perico, Beatrix Potter.

8. Un libro de humor: Todas brujas, Ana von Rebeur

9. Un libro de autor hombre: El anatomista, Federico Andahazi.

10. Misterio o thriller: El talento de Mr. Ripley, Patricia Highsmith.

11. Un libro con una sola palabra en el título: Chéri, Colette.

12. Un libro de relatos cortos: Mujeres de ojos grandes, Ángeles Mastretta.

13. Un libro ambientado en otro país: La mujer habitada, Gioconda Belli.

14. Un libro de no ficción: Yo amo mi vulva, Silvia Maza, Dina Cedano y Liz Cabrel.

15. El primer libro de una autora popular: Divergente, Verónica Roth.

16. Un libro que no hayas leído de una autora a la que adoras: La mujer rota, Simone de Beauvoir.

17. Un libro recomendado por una amiga: Teoría King Kong, Virginie Despentes.

18. Un libro ganador del Pulitzer: Matar un ruiseñor, Harper Lee.

19. Un libro basado en una historia real: Afortunada, Alice Sebold.

20. Un libro que esté al final de tu lista de lectura:

21. Un libro que tu madre adora: La casa de los espíritus, Isabel Allende.

22. Un libro que te dé miedo:

23. Un libro de más de 100 años: Orgullo y prejuicio, Jane Austen.

24. Un libro basado sólo en su portada:

25. Un libro que se suponía que tenías que leer en el colegio pero no lo hiciste:

26. Una autobiografía: Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, Maya Angelou.

27. Un libro que puedas acabar en un día: Colorina Colorada ¡Ya no quiero ser un hada!, Autoras varias.

28. Un libro con antónimos en el título: Chonguitas: masculinidades de niñas, Fabi Tron y Valeria Flores.

29. Un libro ambientado en un sitio al que siempre hayas querido ir: Habitaciones cerradas, Care Santos.

30. Un libro que salió el año en que naciste:

31. Un libro con malas críticas: 50 sombras de Grey, E.L. James.

32. Una trilogía: El señor del tiempo, Louise Cooper.

33. Un libro de tu infancia: Mujercitas, Louisa M. Alcott.

34. Un libro con un triángulo amoroso: 

35. Un libro ambientado en el futuro:  La rueda celeste, de Ursula K. Le Guin

36. Un libro ambientado en el colegio:

37. Un libro con un color en el título: El color púrpura, Alice Walker.

38. Un libro que te haga llorar: La hermana, la extranjera, Audre Lorde.

39. Un libro con magia: Lecciones para volar para una bruja moderna, Lilyán de la Vega.

40. Una novela gráfica: Persépolis, Marjane Satrapi.

41. Un libro de una autora a la que no hayas leído nunca: Devenir perra, Itziar Ziga.

42. Un libro que poseas pero que nunca hayas leído:

43. Un libro que tiene lugar en tu ciudad:

44. Un libro escrito originalmente en otro idioma: Una habitación propia, Virginia Woolf.

45. Un libro ambientado en Navidad:

46. Un libro escrito por una autora con tus mismas iniciales: Los juegos del hambre, Suzanne Collins.

47. Una obra de teatro:

48. Un libro prohibido:

49. Un libro basado o convertido en una serie de televisión: Sexo en Nueva York, Candace Bushnell.

50. Un libro que comenzaste pero nunca acabaste:

La mujer rota

4 mar

Post 495 - La mujer rota

La mujer rota es el título de un libro que reúne tres cuentos (La mujer rota, La edad de la discreción y Monólogo) con un hilo conductor común: la presencia en ellos como protagonista de tres mujeres víctimas de las relaciones con sus parejas, pero unas víctimas que no siempre son conscientes de su condición de tales o que se descubren como tales de un modo inesperado. El amor las conduce a una actitud abnegada que desemboca tarde o temprano en la insatisfacción y en el aislamiento.

Nuestros tiempos son otros, pero la diferente situación actual de la mujer en la sociedad no ha cambiado un estado de cosas que Simone de Beauvoir supo percibir muy tempranamente y logró describir de un modo realmente impactante, mediante tres relatos narrativamente muy distintos entre sí.

Género: Narrativa. País: Francia. Año: 1968.

El anatomista

4 feb

Post 482 - El anatomista

 

El héroe de El anatomista es Mateo Colón, un anatomista del Renacimiento que al enamorarse de una prostituta veneciana, Mona Sofía, emprende la búsqueda de algún tipo de pócima que le permita conseguir su amor. El anatomista da comienzo así, nada más ni nada menos, a la ardua exploración de la misteriosa naturaleza de las mujeres. Es nuestro héroe un hombre avanzado a su tiempo, y en su audacia decide experimentar con prostitutas y, algo totalmente prohibido en la época, con la disección de cadáveres.

Lo que descubre Mateo Colón en pleno siglo XVI es, tal como lo fuera América para su homónimo, una “dulce tierra hallada”: el Amor Veneris, equivalente anatómico del kleitoris, hasta entonces desconocido en Occidente. Pero al intentar hacerlo público, Colón debe hacer frente al despiadado poder de la Inquisición, lo cual le supone verse envuelto en un proceso vertiginoso.

Género: Novela. País: Argentina. Año: 1997.

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