Tag Archives: venganza

«Maligno»

31 Ene

 

En la voz de Andrea Echeverri, los Aterciopelados nos cuentan la historia de una mujer envuelta en una mala relación que, harta de los abusos sufridos, decide librarse de su maligno compañero, aunque para eso tenga que matarlo.

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«Cosita seria»

5 Dic

 

Después de ver este videoclip de Aterciopelados esta vas a entender por qué las que nos defendemos del acoso sexual callejero, somos “cosita seria“. Así que tú, fulano acosador, piénsalo dos veces antes de abrir la boca porque no te imaginas lo que te espera si me lanzas tus “piropos“.

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«Malo»

3 Oct

 

Bebe nos cuenta una historia con la que muchas se sentirán identificadas: una mujer sufre, día a día, la violencia doméstica que su pareja ejerce sobre ella. Pero del dolor de sus heridas, esta mujer obtendrá la fuerza necesaria para acabar con el abuso de una vez por todas.

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Mátame suavemente

13 Ago

Ilustración de Ana Juan

Presa del despecho, con unas ansias de venganza que parecen no tener límites y luego de haber sido maltratada, abandonada o humillada, una mujer asesina es capaz de todo: desde disparar a quemarropa contra su esposo para evitar un divorcio, descuartizar a su hijo para dárselo de comer a su pareja infiel, hasta contratar sicarios para matar a su marido y poder huir con su amante.

Así son las protagonistas de «13 asesinas», libro de crónicas policiales de la periodista Rosa María Cifuentes, que nos narra las historias de mujeres cuyo único objetivo es convertir a ese enemigo íntimo, con el que duermen noche a noche, en la víctima perfecta del crimen más cruel.

No recuerdo cuándo nació mi interés por los asesinos, pero sí recuerdo el porqué: me atraía su niñez perturbadora, la sensación que les producía quitarle la vida a alguien, las artimañas que utilizaban para esconder los cuerpos de sus víctimas y la falta de culpa, remordimiento o compasión por ellas. Pero más aún, me fascinaba ver cómo los investigadores seguían las pistas, iban atando cabos, descubriendo pequeños detalles que determinaban la culpabilidad o la inocencia del sospechoso.

En «13 asesinas», Rosa María Cifuentes va en busca del motivo que llevó al límite a más de una decena de mujeres peruanas, en los últimos 70 años, a acabar con la vida de sus esposos, hijos o familiares. Retrocediendo en el tiempo y hurgando en la vida personal de estas asesinas, Cifuentes no sólo trata de entender el móvil del crimen y el perfil psicológico de las homicidas, sino que además nos revela la grave situación de opresión en la que vivían estas mujeres, y cómo matar se convirtió en la única opción para acabar con el abuso que sufrían cotidianamente.

Crimen con aroma de mujer

En los últimos años, el feminicidio se ha convertido en un tema recurrente para feministas, abogados, antropólogos y sociólogos. Sin embargo, los asesinatos cometidos por mujeres, la otra cara de la violencia de género, es un tópico aún más reciente, pero que va ganando cada vez más popularidad: desde series como Mujeres asesinas hasta casos recientes como el de Isabel Tello, quien golpeó, asfixió y violentó sexualmente a Pierina, su hija de nueve años; las asesinas de ficción cautivan al público, mientras que las reales se convierten en el centro de atención de la prensa, al menos por un tiempo, hasta que surge un nuevo caso aún más estremecedor, y el anterior pasa al olvido.

Justamente es este olvido el que aprovecha Cifuentes para crear sus crónicas: el desinterés de los medios de comunicación por ahondar en el motivo de los homicidios o por la situación en la que se encontraban las asesinas: “la pobreza extrema, la falta de educación y la indiferencia gubernamental”, que llevó a estas mujeres a vivir llenas de desesperación, miedo y frustración, tal como afirma la autora en la parte introductoria de «13 asesinas».

Este es el primer libro que recoge las historias de homicidas peruanas y ese quizá sea su mayor mérito. Si bien Cifuentes emplea un lenguaje sencillo y una narración ágil, esta se ve interrumpida por frases en cursiva con las que pretende explicar, en un tono poético que no resulta convincente, las emociones de las criminales. Es ahí donde el interés por las violentas y escalofriantes historias que narra se pierde un poco y hay que retomar la línea siguiente para volver a las mismas.

Nan and Brian (Nan Goldin, 1983)

Enemigo mío

En 1931, Carmen Braad era la esposa de un adinerado empresario, a quien mató tras dispararle siete balazos, para evitar la vergüenza pública del divorcio. Catorce años después, una cuzqueña llamada Raymunda, para cobrar venganza por las ofensas de su marido, decide cocinar una rica cena para él, aunque este último ignora que el plato principal es el bebé de ambos. En 1988, Nelly Bardales es testigo de los gritos desgarradores de su esposo, quien es apuñalado veintiocho veces por dos sicarios que ella misma contrató, para poder huir luego con su joven amante. Estos son solo algunos de los casos que forman parte del libro y por más distintos que hayan sido los modus operandis de las criminales,  todas estas historias, y el resto de ellas, tienen puntos en común.

Por un lado, se caracterizan por haber sido actos premeditados, aunque en la mayoría de casos, la culpable se entrega a la policía o siente arrepentimiento por lo que hizo. Por otro lado, parece ser que los celos, el no sentirse amada y las infidelidades de su pareja siguen siendo el móvil más poderoso para las mujeres asesinas, por eso los objetivos más comunes de su venganza son sus esposos, sus hijos o algún familiar cercano. A esto habría que agregar que todas las homicidas sufrieron distintos tipos de abusos: psicológico, físico y sexual, por sus futuras víctimas.  Sumergidas en la depresión, presas del machismo y en condiciones económicas desfavorables, ellas decidieron deslizarse de puntillas por el sendero de la muerte para hacerles pagar a aquellos que les hicieron daño.

+ Título: 13 asesinas. Autora: Rosa María Cifuentes. Género: Crónica policial País: Perú.  Año: 2010.

El feminismo no quiere imponer un matriarcado

23 Jul

«El feminismo no quiere imponer un matriarcado basado en la violencia contra el hombre, como ha sido el patriarcado hasta ahora. No desea dejarlos sin voto, ni violarlos en las guerras, ni mutilar sus genitales en pro de una tradición cultural, ni confinarlos en el ámbito doméstico, ni quiere matarlos por adulterio.

El feminismo no pretende que los hombres sean propiedad de sus madres y luego de sus mujeres, ni desea que los hombres cobren salarios más reducidos, ni tampoco querría desterrarlos de las cúpulas de poder mediático, empresarial y político.

No quiere traficar con cuerpos masculinos para el disfrute de los femeninos, ni desea que los niños varones estén desnutridos o abandonados en orfanatos, ni, por supuesto, promovería su marginación social o económica. Tampoco vetaría que los niños varones pudiesen ir a la escuela, ni les prohibirían el acceso a la Sanidad y la Universidad.

Comprendan que eso es una locura que no promueve el feminismo».

Coral Herrera Gómez.

(España)

*El feminismo en la educación y la cultura (2010) del blog El rincón de Haika

«Soretes para la cena»

4 May

Post 51 - Soretes para la cena
¿No sabes qué cocinar hoy? Pues no te preocupes, porque Violencia Rivas tiene la receta perfecta para un fin de semana en pareja.

Si quieres engreír a tu esposo, sólo tienes que preparar unos deliciosos soretes para la cena.

(*) soretes: excremento, caca

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«Piropos»

2 Abr

Sólo una loca de mierda como Malena Pichot podría reírse de los mal llamados piropos y al mismo tiempo darles una lección a esos hombres que creen que nosotras nos morimos por oír cómo nos halagan en la calle con silbidos, gestos, susurros, palabras y demás agresiones.

Este video está dedicado a todos esos padres de familia, jóvenes estudiantes y señores de la tercera edad, entre otros, que a diario llenan nuestros oídos de expresiones sexistas y frases cargadas de alto contenido sexual.

Entiendan de una vez que eso que ustedes llaman piropo, para nosotras es una agresión verbal, así que la próxima vez que pasen por nuestro lado cállense.